Tener una Unidad de Cuidados Intensivos con el pasar del tiempo se ha hecho indispensable cuando de trabajar en pro de la vida y el bienestar de los animales se trata; pues en ella se puede cuidar de todos los pacientes en estado crítico de manera integral mientras se obtiene una evolución. Por: Tatiana Bahamón Méndez

Para poner en funcionamiento una UCI, además de contar con la capacidad mínima para soportar el sistema respiratorio y cardiovascular, se debe disponer de equipos altamente especializados, profesionales capacitados en diferentes áreas que brinden un acompañamiento permanente, entre otros factores.

Hablamos con el Centro de Veterinaria y Zootecnia CES, el Hospital Veterinario de la Universidad del Tolima y con Urgencias Veterinarias DR. Morales, sobre los factores claves en el montaje de una unidad de este tipo.

Impacto de las UCIS en la salud pública y en el bienestar animal

A través de una Unidad de Cuidados Intensivos, se puede brindar más opciones de acompañamiento continuo y medidas terapéuticas para la evolución favorable de los pacientes, así lo señaló el Centro de Veterinaria y Zootecnia CES.

Además, se garantizan las medidas de protección con protocolos establecidos que impiden la contaminación cruzada y presentación de resistencia microbiológica entre personal médico, propietarios y pacientes hospitalizados.

Por otra parte, el Dr. Julio Morales de Urgencias Veterinarias DR. Morales indicó que en esta área también se pueden atender casos de extrema complejidad y de gran impacto zoonótico. Al ser un área más restringida, se pueden atender casos que posiblemente pueda manifestar un riesgo para la salud humana, tales como lo son la: leptospirosis e infecciones bacterianas resistentes que en la actualidad son el pan de cada día.

Una condición sumamente frecuente es la presentación de casos clínicos asociados a sepsis. Según lo expresado por el Dr. Diego Fernando Echeverri, director del Hospital Veterinario de la Universidad del Tolima y por el Dr. Edwin Fernando Buritica, coordinador médico de la misma institución, desde la infectología, esta condición supone un riesgo no solo para el animal que la padece sino también para el personal que se relaciona directamente con este contexto, ya que en muchos casos se relaciona con microrganismos multirresistentes y de difícil manejo.

Aunque se minimice el uso inadecuado de fármacos antimicrobianos dados en muchos casos sin prescripción profesional por parte de los tenedores de un animal, es una responsabilidad propia de los servicios profesionales, más aún si se encuentran en el marco de condiciones complejas como la sepsis.

Un animal internado en la Unidad de Cuidados Intensivos cuenta con todas las herramientas de monitoreo multiparamétrico que permiten evaluar en tiempo real y en tendencia, todas aquellas variables asociadas a los procesos de enfermedad o disconfort; en ese sentido, diferentes indicadores de bienestar son rutinariamente empleados en la internación de cuidado como lo son: adecuada alimentación, manejo de la ansiedad y el dolor, entre otros.

Lo que debe tener en cuenta al montar una UCI

Planeación

Inicialmente se debe tener claro cuál es el número estimado de casos clínicos que requieren este servicio en la institución.

Equipos

Para el Doctor Julio Morales para que una UCI pueda llamarse de esa manera, debe contar con todos los equipos necesarios. Algunos de ellos son:

  • Ventilador mecánico.
  • Bombas de perfusión y de infusión.
  • Concentradores de oxígeno.
  • Medidores de gases arteriales.

“Todos los procesos internos en la UCI deberán estar armonizados con los procesos propios del hospital en relación con los flujos, desinfección, registro de información, etc., los cuales permitirán garantizar la prestación del servicio sin contratiempos” aseguró el Dr. Diego Fernando Echeverri y el Dr. Edwin Fernando Buritica.

Capacitación

Es fundamental tener en cuenta que el factor “equipos” va de la mano con el entrenamiento del equipo médico y auxiliar, para hacer que estos funcionen. Se debe capacitar al personal en cuanto al uso de estos para obtener un rendimiento óptimo y buenos resultados.

Estadía

Siempre se debe pensar en el soporte vital, en el soporte vital avanzado, buscando suplir todas las posibles morbilidades que se presenten en la ciudad y/o el país en general.

Para el Centro de Veterinaria y Zootecnia CES, esta actividad les dejó como resultado la disponibilidad de 71 cápsulas (no jaulas), con diseños agradables tanto para gatos como para perros de diferentes tamaños y con separación de espacios por especie (felinos y caninos).

Presupuesto

Para empezar, es fundamental definir cuál es la capacidad de inversión, el área a destinar, el personal a vincular y lo más importante: los objetivos del servicio.

La inversión entre infraestructura física, equipos, muebles y dotación en la UCI del Centro de Veterinaria y Zootecnia CES fue de alrededor de $700 millones de pesos.

En el caso de la UCI de Urgencias Veterinarias DR. Morales, se inició con equipamiento de segunda que tenían buena calidad, pero poco a poco se han ido renovando. El Dr. Morales señaló que una unidad básica de cuidados intensivos puede oscilar desde 3.000 dólares a 100.000 dólares.

Según lo dio a conocer los funcionarios del Hospital Veterinario de la Universidad del Tolima, unos de los elementos más importantes en el montaje de este tipo de unidades, está centralizado en el personal de trabajo y en la dotación de monitoreo continuo; sin embargo, también ha de considerarse todos aquellos dispositivos y complementos que son rutinarios en el ejercicio asistencial.

En ese sentido, se debe contar con vinculación laboral de por lo menos 3 personas vinculadas al servicio, un equipo multiparamétrico que permita monitoreo multiparamétrico a largo plazo, tanto de tipo invasivo y no invasivo; perfusores, bombas de infusión continua y un elemento de suma importancia, el ventilador mecánico.

La inversión inicial de estos elementos debido a la gran variación de dispositivos biomédicos y el espacio disponible podría oscilar entre ciento cincuenta millones de pesos ($150.000.000.) y doscientos cincuenta millones de pesos ($250.000.000) que equivalen aproximadamente a los 39.000 – 65.000 UDS.

Protocolos

Teniendo en cuenta todo lo descrito anteriormente, es posible iniciar protocolización de aquellas situaciones que deben separarse de una unidad de internación hospitalaria convencional.

Expertos del Hospital Veterinario de la Universidad del Tolima revelaron que gran parte de estos casos “especiales” pueden requerir ya sea soporte ventilatorio obligado o monitorización hemodinámica permanente.

De igual manera, un común de los animales internados puede necesitar suministro de fármacos de manera constante, como, por ejemplo: oxigeno, analgesia, sedación o soporte vasoactivo, entre otros; por lo tanto, todos los elementos que permitan garantizar el suministro de estos, deberán tener disponibilidad.

Desafíos a la hora de hacer el montaje y poner en marcha la UCI

Urgencias veterinarias Dr. Morales

Lo primero a lo que se ve enfrentado el médico veterinario es al miedo de cobrar por un buen servicio, lastimosamente en las facultades de pregrado de veterinaria no nos enseñan a cobrar y la gran mayoría de colegas aún cobran cifras mínimas por una hospitalización convencional. Por lo tanto, el profesional que desea incursionar en la atención de cuidados intensivos, choca con esa primera barrera, el saber cuánto cobrar.

Segundo, se ve obligado a un entrenamiento exhaustivo, costoso y exigente para la atención de este tipo de pacientes. La curva de aprendizaje de esto es aproximadamente de 2 a 3 años inicialmente, pues debe tener un entrenamiento constante a lo largo de la vida profesional. Posteriormente, se ve enfrentado al tipo de clientes, pues los que hace uso de estos servicios son pocos. Y, por último, los pacientes que casi más del 50 % de estos que ingresan a una UCI son pacientes de pronóstico desfavorable, por lo tanto, la presión psicológica es mayor y lo obliga a este profesional amante de esta especialidad tener características especiales.

Hospital veterinario de la Universidad del Tolima

Sin duda alguna, la preparación del personal. No es solo contar con la tecnología necesaria para cubrir una monitorización intermedia o avanzada, sino el saber qué hacer con toda esta información. A partir de esto, es probable que otros desafíos deban ser afrontados en menor medida como: destreza en intervencionismo, aun así, se requiere de un mínimo de competencias específicas para realizar procesos en la Unidad de Cuidado Intensivo.

Centro de Veterinaria y Zootecnia

El principal desafío es adoptar un modelo de sistema de calidad que hoy no existe en el entorno veterinario, por eso desde la facultad de medicina veterinaria y el CVZ de la universidad CES se está liderando este proceso.

Se inició con el ajuste de protocolos para la seguridad del paciente y personal médico extrapolando lo que se practica en medicina humana a la medicina veterinaria.

Del rastreo que hemos realizado en algunas Unidades de Cuidados Intensivos en el país, hemos encontrado que en promedio su capacidad de atención es de 3 a 5 pacientes dependiendo del tamaño y la raza.

Personal especializado

Hicimos un sondeo acerca del personal especializado con el que se debe contar al poner en marcha una Unidad de Cuidados Intensivos y esto fue lo que encontramos.

Urgencias Veterinarias DR. Morales, cuenta con un director médico quien tiene experiencia de 6 años en el área, además con énfasis en atención de urgencias, cirugía, uci, cardiología y ultrasonido; su responsabilidad es direccionar el tratamiento de los pacientes. Disponen de una médica veterinaria con entrenamiento en nefrología, tres auxiliares con amplia experiencia en la atención de pacientes críticos y con entrenamiento en cuidados de enfermería en medicina humana; además de pasantes universitarios e internos que realizan su entrenamiento allí. También cuentan con el apoyo de especialistas a nivel nacional e internacional en áreas de la medicina veterinaria como anestesiología, neumología, cardiología, neurología, entre otras; que asesoran en cualquier eventualidad por telemedicina y presenciales si se necesitan.

En el caso del Hospital Veterinario de la Universidad del Tolima, los servicios de UCI se encuentran en funcionamiento con un líder de servicio con formación en cardiología y neumología clínica y quirúrgica, tres médicos veterinarios internistas de pequeñas especies animales y dos médicos veterinarios generales de pequeñas especies. De manera adicional cuentan con el apoyo de dos personas de personal técnico (Auxiliar en enfermería). Por el servicio rotan especialidades a demanda según la necesidad entre las que se incluyen: Nefrología, Neurología, Cardiología, Neumología y Anestesiología. Sin duda alguna un profesional de preferencia vinculado a las áreas del cuidado intensivo, la cardiología o la anestesia bajo el apoyo colaborativo de personal no solo profesional sino técnico. De preferencia y adicional a lo anterior, la UCI ideal debería contar con el apoyo de: Nefro-urología, nutrición, neumología e infectología, entre otros.

Finalmente, el Centro de Veterinaria y Zootecnia CES, para el funcionamiento de la mencionada unidad, tiene a su disposición 9 médicos veterinarios internistas con entrenamiento y experiencia en terapia intensiva y emergencias veterinarias, 8 técnicos auxiliares en enfermería con énfasis en maniobras de emergencias y tratamientos de internación, y 1 coordinador administrativo.

En una Unidad de Cuidados Intensivos siempre se debe tener personal calificado y entrenado para atender a los pacientes según su necesidad y su estado de salud, pues de ellos depende en gran medida la evolución de cada animal.

La importancia de las UCI en Colombia

Una Unidad de Cuidados Intensivos UCI es un área que como lo hemos mencionado, requiere de equipos con alta tecnología y también un gran equipo humano que permitan brindarles una monitoria continua a aquellos pacientes que presenten casos complejos de alto riesgo vital, así como también otorgar cobertura terapéutica integral acorde a cada necesidad en particular.

La importancia de contar con espacios de dichas características se fundamenta en el hecho de contar con los elementos que permitan mejorar las posibilidades de supervivencia, más allá de las posiblemente alcanzadas en un régimen de hospitalización.

El plus de una UCI siempre estará en contar con equipos de alta tecnología, profesionales capacitados en terapia intensiva que realicen un acompañamiento permanente a los pacientes y que la infraestructura sea favorable.

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