La rabia, un reto para la medicina veterinaria

Por: Tatiana Bahamón Méndez 

En septiembre se conmemoró el día mundial de la rabia. Una enfermedad zoonótica que a lo largo de los años ha afectado de manera directa la salud y el bienestar de los animales. Hablamos con expertos sobre la historia de esta enfermedad, los avances científicos y su respectivo abordaje. 

Hablar de rabia es remontarse a 1803 – 1807 años en los que se registró principalmente en Europa y en las Américas los primeros casos. En Colombia los casos datan del año 1890 aproximadamente. 

Esta enfermedad zoonótica causada por un virus de la familia Rhabdoviridae afecta a muchos animales y también a seres humanos. A lo largo del tiempo en Colombia esta enfermedad se ha declarado como endémica, así lo explica la doctora María Camila Pardo, Médica Veterinaria de la Universidad de La Salle y magister en Microbiológica de la Universidad de Georgia.

La rabia es altamente mortal, más del 90% de las personas o animales que la contraen, mueren

Dra. María Camila Pardo. 

Sumado a lo anterior, el doctor Jairo Hernández MVZ, Subdirector de Salud Ambiental del Ministerio de Salud y especialista en salud ambiental señala que la rabia en perros de origen silvestre en Colombia es endémica en varios departamentos. La enfermedad circula en 31 de los 32 departamentos del país, el único en donde no existe evidencia de la circulación de este virus es en San Andrés Islas.  

“En el 2012 en el departamento del valle hubo dos casos de rabia humana y en los últimos años, tres casos en Cundinamarca y uno en el Huila” expresa el Dr. Jairo Hernández. 

¿Cómo es el manejo de un paciente con posibles síntomas de rabia?

Al tratar pacientes con todo tipo de patologías, lo mejor que se puede hacer es estar preparados para cualquier situación.  

«Estar vacunados contra la rabia es la principal medida de protección que pueden tener como profesionales de la medicina veterinaria» señala la doctora María Camila Pardo. 

Los guantes, ropa adecuada y tapabocas, son unos de los elementos de bioseguridad que se recomiendan utilizar al tratar posibles pacientes que padecen esta enfermedad. 

El doctor Jairo Hernández explica que es de vital importancia que el personal médico veterinario esté alerta ante cualquier síntoma que indique que puede ser rabia. “Como médicos veterinarios deben sospechar de la enfermedad mediante el reconocimiento de encefalitis aguda, sialorrea, entre otros”.  

Una vez se detectan dichos cuadros en el paciente, se les informa a los tutores que deben quedarse en observación para descartar si se trata o no de rabia. Al ser una enfermedad aguda que afecta el sistema nervioso, una vez el animal presenta síntomas, puede tener una muerte rápida a causa de la enfermedad, o en otros casos, se opta por practicar la eutanasia humanitaria por un médico veterinario.

El mismo profesional deberá tomar la muestra que deberá ser enviada a la Secretaría de Salud del respectivo municipio y ellos se encargan de llevarla al Instituto Nacional de Salud donde se procesa la muestra y de confirma o descarta la enfermedad. 

En el caso de que los resultados arrojen positivo por ese primer ensayo de inmunofluorescencia directa, se notifica de manera inmediata al establecimiento veterinario y a la secretaría de salud para adelantar las acciones de control y buscar las personas que tuvieron contacto con el animal

Doctor Hernández. 

Una lucha contra la rabia

La vacuna

Ante el preocupante panorama que se vio en su momento en Colombia y en el mundo por la presencia de rabia, surgieron varios desarrollos científicos que buscaban contrarrestarla.  

En 1987, VECOL S.A., una empresa colombiana de productos veterinarios, con el apoyo de la OMS, el Instituto Nacional de Salud de Holanda y la Fundación Rockefeller, inició la producción de la vacuna contra la rabia con la construcción de la planta piloto de producción de vacuna antirrábica para uso humano y veterinario.  

Aquella, era única en Latinoamérica con tecnología de cultivo celular en células VERO (Células de riñón de mono verde del África) y microportadores aprobadas por la OMS y obtenidas del Banco de la A.T.C.C. (American Type Culture Collection) que se utilizan para la producción de vacuna humana y veterinaria. Este tipo de células son menos alergenas, debido a su pureza, lo que disminuye las reacciones post-vacunales y son más inmunogénicas. 

La compañía colombiana fue la sede para la producción de la vacuna, participando mediante la recepción e implementación de la tecnología traída desde Quebec. Aunque la vacuna ya tenía un desarrollo, se debía implementar la planta de producción y probar la tecnología. Así lo dio a conocer el doctor Luis Guillermo Villa López Médico Veterinario, Esp., M.Sc. Director Técnico UEN Animales de Compañía VECOL S.A.  

En Colombia existe evidencia de circulación del virus en un solo departamento, Magdalena. Esto gracias a los avances científicos y a los esfuerzos de las diferentes entidades de Colombia para vacunar a los animales de compañía anualmente,  

Los actores en la lucha

En la lucha contra la rabia en Colombia tenemos a el Ministerio de Salud y el ICA. Estas instituciones han asumido un rol de gran importancia desde la salud pública, sanidad animal y producción y comercialización de la vacuna:  

  • Ministerio de Salud: realiza jornadas de vacunación masivas para el control de la rabia urbana  en perros y gatos por intermedio de las ETS del país.  
  • El ICA: diseña programas para la erradicación de la rabia silvestre en las zonas rurales del país donde es endémico el virus.

Las campañas realizadas por las instituciones responsables del control de la enfermedad, han logrado mantener por largos periodos contenida la enfermedad. Cuando se presenta algún caso las entidades responsables se movilizan a controlar estos brotes y evitar su propagación. 

¿Qué medidas se están tomando en Colombia?

Desde el Minsalud (FAO, OMS, OIE y Alianza Global para el control de la rabia) para el 2030 se han propuesto:  

  • Mayor acceso a vacunas contra la rabia.  
  • Mejor atención para los casos de mordeduras caninas.  
  • Incremento en educación y sensibilización sobre la rabia. 
  • En lo referente a la rabia silvestre el ICA plantea Las estrategias del proyecto nacional de prevención y control que se fundamentan en:  
  • Caracterización epidemiológica de la enfermedad  
  • Implementación de acciones de control para reducirla población de murciélagos hematófagos en áreas seleccionadas. 
  • Incremento de la vigilancia epidemiológica 
  • La capacitación, la educación sanitaria, la divulgación, en la vacunación sistemática y masiva de bovinos ubicados en áreas de riesgo, y las medidas para su prevención y control. 

Aún queda mucho camino por recorrer en materia de prevención de la rabia, no obstante, el panorama actual da cuenta que en Colombia hay avances muy positivos en el manejo de esta y se espera que cada vez sea aún mejor. 

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