Los gatos son animales solitarios, en la vida silvestre solían estar solos después del destete o acompañados de vez en cuando de su madre o de algún hermano de camada. Estos hábitos solitarios los llevaron a ser territoriales y apropiados de su espacio; dibujan un mapa invisible con sus feromonas para limitar la zona privada, social y externa. Además de esto, son rutinarios, no les gustan los cambios, son neofóbicos y cualquier modificación en su rutina los afecta y los estresa.

Los propietarios han notado que el comportamiento de sus felinos cambia totalmente cuando están en casa a cuando salen de su espacio, es por ello que han optado por buscar alternativas donde los profesionales realicen consultas a domicilio.

¿El profesional en medicina felina debería ir siempre al domicilio?

Aunque una consulta domiciliaria resulta ser una buena alternativa, no siempre debe realizarse, pues hay situaciones donde la visita al consultorio es prioridad. A continuación, algunos factores importantes si la decisión tomada es brindar una consulta domiciliaria.

Educar al propietario

Primero que todo debemos aclararle al propietario que la consulta médica de un gato es totalmente diferente a la de un perro. El éxito en la primera se basa fundamentalmente en el manejo, razón por la cual, el Médico Veterinario dedicado a medicina felina lo tiene que hacer excelente. El manejo debe ser desde antes de la consulta, así que la comunicación con el propietario tiene que ser amplia y concisa, explicando las diferencias entre perros y gatos y todas las recomendaciones que se deben tener.

Ingreso al domicilio

A. Cuando se va a realizar una consulta domiciliaria siempre debemos pedir al propietario que anuncie en portería que estamos llegando, así no sonará el citófono y el gato estará un paso menos prevenido.

B. Se debe informar al propietario que abra la puerta cuando nos encontremos cerca para evitar hacer uso del timbre.

C. Cuando entramos al recinto, la mirada a los ojos del gato se debe evitar, pues estamos entrando a su territorio y no debemos hacerlo sentir amenazado.

Análisis del comportamiento

Hay gatos muy sociables, tolerantes con las visitas, otros que salen a los minutos a ver quién entró a su territorio y por último están aquellos que son extremadamente territoriales, no salen y se pueden volver agresivos.

Los propietarios conocen bien a su gato, por lo cual es recomendable antes de iniciar la consulta, preguntar por su comportamiento.

La adaptación

Podemos iniciar con la anamnesis, que el gato escuche y acepte que hay alguien nuevo invadiendo su espacio pero que no vino con actitud agresiva, al mismo tiempo vamos observado su forma de caminar y las reacciones que tiene. Hay gatos que a los minutos de escucharnos ya salen a curiosear, al punto que piden que los acaricien, como hay otros que no saldrán nunca de su refugio y su propietario tendrá que ir por él.

La anamnesis en medicina felina debe ser extremadamente minuciosa, pues se sabe que los gatos son profesionales en esconder sus dolencias, así que deberá preguntarle al propietario cosas exactas sobre el felino, pues si no lo hace, el propietario jamás lo mencionará.

Un ejemplo: Si ha dejado de acicalarse o, por lo contrario, si se acicala más, con este dato obtenemos muchísima información, pero es algo que el propietario pocas veces relata si no se le realiza la pregunta.

Examen clínico

Terminada la anamnesis seguimos con el examen clínico, podemos escoger una silla, mesa u otra superficie que sea adecuada y cómoda, tanto para nosotros como para nuestro paciente.

Es recomendable siempre estar en una posición en que veamos al gato desde atrás, nunca a los ojos, dejando la boca y la temperatura siempre de último, pues es causal de molestia para ellos y nosotros debemos evitar que eso pase.

Fotografía: Cortesía Sara Hurtado

La consulta en casa puede ser demorada, más o menos una hora, mi recomendación es que cada vez que el gato quiera huir, lo dejemos y luego lo volvamos a intentar. El examen clínico que es en sí cuando se tiene al paciente, se debe hacer rápido pero conciso y consciente.

  • Hablar siempre en tonos suaves.
  • No hacer ruidos fuertes con el instrumental de trabajo.
  • Llevar treats como refuerzo positivo.
  • Si debemos hacer exámenes o inyectar algún medicamento, dejarlo al final.

Consulta en consultorio: recomendaciones previas

Al atender un paciente en el consultorio, debemos hacer recomendaciones previas a su llegada, a continuación, algunas de ellas:

1. Programar previamente una cita resulta una buena opción, pues el tiempo de espera se reducirá y el paciente no se encontrará con otras mascotas que puedan alterarlo.

2. Debemos decirle al propietario que en casa no esconda el guacal, este debe estar siempre a la vista, que sea algo familiar para el gato y así no lo asocia con algo negativo. Después de la visita al veterinario, el guacal debe ser lavado o rociado con alcohol para neutralizar olores y feromonas de estrés. Al momento de la consulta, podemos abrirle la puerta del guacal y observar su primera reacción.

3. Si el gato es sociable y sale por sí solo, podemos comenzar con el examen clínico, siempre en la mesa de consulta, pero sobre una cobija, toalla y mucho mejor si es del gato.

4. Al igual que en una consulta domiciliaria, el examen clínico siempre debe hacerse desde atrás del gato, comenzando por cabeza hasta la cola y dejando de último boca y temperatura.

Fotografía: Cortesía Sara Hurtado

Prevención y aprendizaje

Los gatos terminan su etapa de socialización mucho más rápido que los perros y por ende se necesita que aprendan todas estas cosas antes de que cumplan las 9 semanas de vida. Por lo general, hay felinos que llegan a su hogar después de este periodo, sin embargo, se debe comenzar cuanto antes.

Debemos acostumbrarlos a varias cosas, entre ellos: visitas en casa, relación con otras mascotas, viaje en carro, contacto con el guacal, cepillado de dientes, revisión de oídos, música fuerte, etc. Todo esto con el fin de prevenir el estrés que puede generar todos los cambios en su rutina.

La medicina felina es un universo aparte, los gatos no son perros chicos y por ende la consulta no es igual.

No se debe ser experto en el tema, pero si se debe hacer el mejor manejo para que la consulta sea lo más productiva. Dependiendo del gato, va a ser mejor la consulta en casa, resulta ser una buena opción para aquellos que desde cachorros no salen de su hábitat.

Menos gatos estresados y más clientes satisfechos

En conclusión, la medicina felina es próspera según el trato que se le haga al gato, el gato responde a este manejo de la mejor manera, sin importar como haya sido su juventud y su etapa de socialización.

La mayoría de los gatos van a preferir la visita del Médico Veterinario en casa, pues aunque está invadiendo su espacio, al menos no salen de su territorio, que es cuando más pierden el control sobre las cosas y se estresan más. Con los tips de consulta en casa, vamos a poder realizar una consulta domiciliaria perfecta, en la cual lograremos que haya menos gatos estresados y más clientes satisfechos.

Por otra parte, dependiendo de la situación en la que el Médico Veterinario no se pueda trasladar o el cliente prefiere llevarlo, también se deben llevar a cabo todas las recomendaciones para que la consulta sea beneficiosa. Lo más importante es conocer la esencia de estos felinos, cómo y dónde se sienten mejor y jamás tratarlos como perros chiquitos.

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