La etología en la medicina veterinaria

Carlos Arturo Gaitán Castañeda
Médico Veterinario Zootecnista Universidad del Tolima.
Máster en Etología Clínica Universidad Autónoma de Barcelona.

Me gusta reflexionar sobre nuestras relaciones con los animales porque dicen mucho sobre quienes somos.

Marc Bekoff

Es frecuente que diferentes ramas del conocimiento se crucen para crear disciplinas hibridas. Este es el caso de la etología como una rama que se extrae desde la raíz misma de la biología y que se ocupa del cómo y del por qué de la conducta del animal. Por lo tanto, dicho en otras palabras los dos objetivos que persigue la etología son describir y explicar el comportamiento de los animales.

Los comportamientos se describen mediante la observación y uno de los principales objetivos es la obtención de un etograma o catálogo de todas las conductas de una determinada especie.

El segundo objetivo busca explicar el comportamiento y debe responder, para cada una de las conductas del etograma, las cuatro siguientes preguntas:

  1. ¿Cuál es el control de la conducta, en otras palabras, cuál es el mecanismo fisiológico que controla el comportamiento en cuestión?
  2. ¿Cuál es la ontogenia de la conducta, es decir, cómo y por qué cambia la conducta a lo largo de la vida del animal?
  3. ¿Cuál es su función? es decir, cómo contribuye a aumentar el éxito reproductivo del individuo que muestra la conducta?
  4. ¿Cuál ha sido la evolución de la conducta, es decir, cómo ha cambiado a lo largo de la historia de la especie?

Estas preguntas fueron propuestas por el científico holandés Nicolás Tinbergen, quien en 1973 recibiría junto con el austríaco Konrad Lorenz y el alemán Karl Von Frisch, el Premio Nobel de Medicina y Fisiología.

Etología clínica

Desde épocas muy antiguas los veterinarios se han caracterizado por poseer el don de la observación, maestros en el arte de la correlación de signos y síntomas, médicos de los animales por excelencia. Por lo tanto, es apenas obvio, que el médico veterinario debe conocer qué es y cómo funciona el organismo de un animal, esta será la base para poder llegar a un diagnóstico acertado.

Observación de la conducta La observación de la conducta animal es útil para el diagnóstico de enfermedades y resulta imprescindible distinguir entre las conductas normales de aquellas que son el resultado de una enfermedad. El término etología clínica veterinaria fue utilizado por primera vez en el año 1969, en un artículo publicado en la revista British Veterinary Journal. El autor lo utilizó para referirse al estudio de los cambios de conducta que son consecuencia de enfermedades y que, por lo tanto, tienen interés diagnóstico. La etología clínica es una especialidad dentro de la medicina veterinaria que busca prevenir, diagnosticar y tratar estas enfermedades.

Problemas de comportamiento

Fotografía: Freepik

Se considera un problema de comportamiento cualquier conducta de un animal doméstico que pueda ser molesta para el propietario. También se incluyen las conductas que puedan ser peligrosas para las personas o para los propios animales. Los problemas de comportamiento pueden dividirse en dos grupos: aquellos que son pautas de conducta normales como, por ejemplo, el marcaje con orina y aquellos que son consecuencia de una patología del comportamiento como, por ejemplo, las conductas repetitivas.

Utilidad de la etología clínica

A medida que el ser humano ha modificado la sociedad, las relaciones con las mascotas también han cambiado. Por ejemplo, según lo informa la Asociación Americana de productos para mascotas (2017), el número de dueños de perros en el Estados Unidos ha aumentado un 12% en los últimos 30 años. Las relaciones humano-mascota se han complicado, al igual que son complicadas las relaciones entre las personas.

Los animales de compañía pueden tener efectos positivos en la calidad de vida de sus benefactores. Sin embargo, así como las mascotas pueden ayudar a mitigar las tensiones a menudo inevitables, a veces estas mismas mascotas pueden agregar un estrés significativo al hogar cuando exhiben problemas de comportamiento que impactan negativamente la vida de las personas. Las mascotas más populares en nuestro medio son los perros y los gatos, los cuales en muchas ocasiones muestran comportamientos que son molestos para sus tutores, en ocasiones colocan en riesgo la salud pública como sucede con los animales agresivos, y en otras, comprometen la salud física y mental de la mascota.

La agresión canina hacia miembros de la familia representa un peligro potencial para la salud del dueño y puede comprometer severamente el bienestar de los perros afectados. La agresión es el resultado de un estado emocional negativo y a menudo está relacionada con una respuesta al estrés. Además, los perros que presentan agresividad tienen un mayor riesgo de ser abandonados o incluso sacrificados.

Fotografía: Freepik

(La agresión hacia miembros de la familia constituye el problema de comportamiento más importante).

El contexto dentro del cual ocurren estos comportamientos necesita una investigación completa. Por lo tanto, el comportamiento puede ser una medida de bienestar útil porque incluso cuando la salud física es aparentemente buena, el animal aún puede tener poco bienestar. Debido a la exposición sostenida a estresores dentro del ambiente doméstico, se hace impredecible determinar cuándo un animal está experimentando estrés.

Para concluir, enmarcamos las directrices que la Organización Mundial de Sanidad Animal OIE, referente a “One Health, una sola salud”, en otras palabras la salud humana y la sanidad animal son interdependientes y están vinculadas a los ecosistemas en los cuales coexisten, además nuestra salud no solamente comprende el bienestar físico, también se involucra el bienestar social y mental, por lo tanto la etología clínica juega un papel directo sobre la salud mental de las mascotas e indirecto sobre la salud mental de los seres humanos.

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