Irina Neveleff: “El crecimiento de la industria de mascotas en Colombia no es casualidad, es trabajo en equipo”
La ecuación real del negocio de mascotas en Latinoamérica: conocimiento, colaboración y consumidor informado
En un mercado donde muchos aún hablan de “tendencias”, hay ejecutivos que están construyendo realidades. Ese es el caso de Irina Neveleff, Business Executive Officer de Nestlé Purina para Colombia y la región, quien lleva más de 16 años dentro de la compañía entendiendo —desde adentro— cómo evoluciona una de las industrias más dinámicas del continente.
Su visión no gira únicamente alrededor de productos o marcas. Es más profunda: gira alrededor de ecosistemas.
Y si hay una idea que deja clara desde el inicio, es esta:
El crecimiento del sector no es mérito de una sola empresa. Es el resultado de un trabajo articulado entre industria, veterinarios y consumidores.
El nuevo motor del negocio de mascotas: el conocimiento como activo estratégico
Durante años, el crecimiento de la industria de mascotas en Latinoamérica se explicó desde variables como la humanización o el aumento de la tenencia. Hoy, ese discurso se queda corto.
Para Neveleff, hay un factor más determinante:
la profesionalización del conocimiento dentro del ecosistema.
Desde espacios como congresos especializados —como Vet Latam— hasta iniciativas propias de la industria, el enfoque está claro: educar para crecer.
No se trata de un esfuerzo altruista. Es una estrategia de negocio bien estructurada.
Cuando los médicos veterinarios tienen más información científica y herramientas de negocio:
- Recomiendan mejor
- Fidelizan más clientes
- Incrementan el ticket promedio
- Elevan el estándar del servicio
En otras palabras: el conocimiento no es un gasto, es una palanca directa de crecimiento.
El veterinario: el actor más influyente en la decisión de compra
Uno de los datos más contundentes que comparte Neveleff pone en perspectiva el poder real del canal veterinario:
El 83% de los consumidores consulta al veterinario sobre la alimentación de su mascota.
Ese número no es menor. Es brutal.
Significa que, en la práctica, el veterinario no solo atiende pacientes, sino que:
- Define decisiones de compra
- Construye confianza en marcas
- Educa al consumidor final
- Impacta directamente el desarrollo del mercado
Y aquí aparece una oportunidad que muchos negocios aún no están capitalizando:
👉 Quien entienda al veterinario, entiende el negocio.
Colombia: un mercado que ya no está “despegando”… está acelerando

Si alguien todavía cree que la industria de mascotas en Colombia está “en crecimiento”, está viendo la foto vieja.
Los datos actuales muestran otra realidad:
- Alimento para perros: crecimiento del 4%
- Alimento para gatos: crecimiento del 18%
Sí, 18%. Y eso cambia todo.
Este diferencial evidencia una transformación profunda:
1. Auge del segmento felino
El gato dejó de ser el “segundo animal del hogar” para convertirse en protagonista. Esto implica nuevas categorías, productos especializados y cambios en la comunicación.
2. Consumidor más informado
El tutor ya no compra por precio o intuición. Investiga, compara y pregunta.
3. Mayor enfoque en prevención
La nutrición deja de ser reactiva y pasa a ser parte de la estrategia de salud.
En resumen:
el mercado no solo crece, se vuelve más sofisticado.
El nuevo consumidor pet: informado, exigente y preventivo
Uno de los cambios más relevantes —y menos entendidos— en la industria es la evolución del consumidor.
Hoy no estamos hablando de alguien que “tiene mascota”.
Estamos hablando de alguien que:
- Busca información activamente
- Quiere prevenir enfermedades
- Entiende la nutrición como inversión
- Exige respaldo científico
Este cambio tiene implicaciones directas para todos los actores del sector:
Para clínicas veterinarias
Ya no basta con atender. Hay que educar.
Para pet shops
Ya no basta con vender. Hay que asesorar.
Para la industria
Ya no basta con comunicar. Hay que demostrar.
El consumidor subió el nivel.
La pregunta es: ¿el negocio también?
La industria no compite… se construye en conjunto
Uno de los puntos más interesantes del enfoque de Neveleff es su visión sobre la competencia.
En lugar de verla como una guerra de marcas, la entiende como un sistema colaborativo:
“La industria no la hace una empresa. La hacemos todos.”
Este concepto, que suena bien en teoría, en la práctica redefine la forma de hacer negocio.
Porque implica que:
- Si el veterinario crece, la industria crece
- Si el consumidor se educa, el mercado se expande
- Si hay conversación entre actores, hay desarrollo sostenible
Es una lógica simple, pero poderosa:
👉 El crecimiento del sector es proporcional al nivel de articulación entre sus actores.
Latinoamérica: entender la cultura para hacer negocio
Después de más de una década trabajando en diferentes mercados —desde México hasta Argentina— Neveleff identifica un aprendizaje clave:
No existe una fórmula única para el negocio de mascotas.
Cada país tiene:
- Su propia relación con las mascotas
- Su nivel de desarrollo del canal veterinario
- Su estructura de consumo
- Su sensibilidad al precio vs valor
Por eso, las estrategias que funcionan no son las más globales, sino las más adaptadas.
El error común en la industria es intentar replicar modelos.
El acierto está en entender contextos.
El verdadero diferencial competitivo: conectar los puntos
Si hay una conclusión clara en la conversación, es que el negocio de mascotas no se trata de productos, sino de conexiones.
Conectar:
- Ciencia con práctica clínica
- Industria con veterinarios
- Veterinarios con consumidores
- Datos con decisiones
En ese cruce de caminos es donde se genera valor real.
Y ahí es donde las empresas que lideran el mercado están jugando.
Entre Expertos: más que una estrategia, una plataforma de conversación
Dentro de este enfoque colaborativo, iniciativas como “Entre Expertos” buscan algo más que visibilidad.
Buscan:
- Generar conversación técnica
- Acercar la ciencia al día a día clínico
- Crear comunidad dentro del gremio
- Impulsar el desarrollo de la categoría
No es marketing tradicional.
Es construcción de ecosistema.
Y en una industria que se está sofisticando rápidamente, eso marca la diferencia.
Lo que viene: una industria más técnica, más integrada y más exigente
Si uno conecta todos los puntos —crecimiento, consumidor, veterinario, conocimiento— el panorama hacia adelante es claro:
1. Más especialización
Las categorías seguirán fragmentándose (edad, raza, condición médica, estilo de vida).
2. Mayor rol del veterinario
Pasará de ser un actor clínico a un actor estratégico del negocio.
3. Consumidor hiper informado
Las decisiones serán cada vez más racionales y menos emocionales.
4. Industria más colaborativa
El crecimiento dependerá de la capacidad de trabajar en conjunto.
Reflexión final: el negocio de mascotas dejó de ser “bonito”… ahora es serio
Durante mucho tiempo, la industria de mascotas fue vista como un mercado emocional, casi “soft”.
Eso ya cambió.
Hoy estamos frente a un sector que:
- Maneja datos
- Exige conocimiento técnico
- Tiene dinámicas complejas
- Y compite con estándares de otras industrias maduras
Y como bien lo plantea Irina Neveleff, el reto no es crecer.
El reto es crecer bien.
Porque en este negocio, el que no evoluciona… se queda vendiendo concentrado, mientras otros están construyendo industria.





