Héctor Negrete, fundador del Hospital Veterinario Canilandia nos abrió las puertas de su empresa y nos contó su historia, que, como todos los empresarios de este país, se desenvuelve en una lucha constante.

Por: Tatiana Bahamón Méndez

En medio de la cultura ganadera y agropecuaria que caracteriza a Montería, creció Héctor Negrete quien desde muy pequeño junto con su familia realizaba las labores que día a día surgían en la finca. Aunque las labores que se realizan en una finca suelen ser arduas, terminan influyendo de manera positiva en las personas, o por lo menos así paso con Héctor; con el transcurso del tiempo, aquella cotidianidad que transcurría entre cuidar a los animales y pasar la mayoría de tiempo con ellos, se convirtió para él en una pasión y lo llevó a tomar una de las más importantes decisiones, estudiar medicina veterinaria y zootecnia en la universidad de Córdoba.

Su vida universitaria transcurrió en medio de clases extensas, buenos compañeros y mucha curiosidad por los grandes animales, con quienes de cierta manera había tenido una cercanía. Después de haber culminado la carrera universitaria, llegó el grado y la vida profesional. Caucasia, el municipio ubicado en la subregión del Bajo Cauca del departamento de Antioquia, era el que le brindaría aquella oportunidad. Trabajó en unas fincas con ganados un buen tiempo. Sin embargo, a causa de la violencia tuvo muchos problemas y dificultades para ejercer su profesión, fue así como tuvo que desplazarse hacia Cartagena, pero aquella situación no le quitaba el gratificante aprendizaje que había adquirido en ese corto tiempo.

En Cartagena tomó un rumbo similar, haciéndole honor a sus raíces y tradiciones familiares, se dedicó a cuidar una finca hacia el Carmen y San Jacinto, un municipio del departamento de Bolívar. Por cosas de la vida, al poco tiempo decidió radicarse definitivamente en la heróica, Cartagena. Con el paso de los días se fue dando cuenta que podía empezar a trabajar con pequeños animales, lo cual desde su punto de vista le generaría mayor tranquilidad.

Con las ganas de querer trabajar con pequeños animales, inició sus estudios de postgrado y junto a ellos, se sumaron diferentes cursos y diplomados sobre pequeños animales para poder darles una atención profesional.

Un camino al emprendimiento

El primer paso dado por el Dr. Negrete fue la venta de cachorros, tuvo un criadero en Turbaco, un municipio del departamento de Bolívar, en donde vendían cachorros de diferentes razas, desde las más pequeñas hasta las más grandes.

Al tener éxito en ese primer negocio, divisó la idea de abrir un consultorio en el cual pudiesen vender accesorios a quienes les compraban las mascotas y así fue; la idea se materializó, los clientes fueron llegando y el negocio cada vez crecía más. La necesidad de ampliar el portafolio de servicios fue surgiendo y lo mismo ocurrió con la infraestructura.

Canilandia, un emprendimiento de muchos años

A medida que el negocio fue creciendo el Hospital Veterinario Canilandia fue el nombre que le dio vida al emprendimiento que es hoy en día.

Cada vez la necesidad de ampliar el portafolio de servicios fue surgiendo. El primer punto quedaba ubicado en el barrio Manga, luego se dio apertura a la sede de Bocagrande, más adelante se inauguró la sede en La Concepción y finalmente en la zona norte, la sede ubicada en el Centro Comercial Ramblas.

  • Bocagrande Cra 5ta #5-134
  • Manga Cra24 #28-54
  • La Concepción Cra 71C # 31a-08
  • CC Ramblas local 605

Cada una de las sedes del hospital Veterinario cuenta con un servicio de 24 horas de atención. Así mismo, dispone de un equipo de profesionales que hacen posible el brindar un servicio de calidad para todos sus pacientes. 12 médicos veterinarios, peluqueros caninos, auxiliares, entre otros, son los encargados de generar una buena experiencia a quienes entran al Hospital Veterinario Canilandia.

Un emprendimiento de herencia familiar

El Hospital Veterinario Canilandia ya cumple 28 años de historia bajo la dirección del Dr. Héctor Negrete quien ha luchado durante varios años para alcanzar el éxito brindando servicios de calidad. Aunque él ha estado frente al emprendimiento, sus hijos: Héctor, quien al igual que él es médico veterinario, y Marcela, médica humana especialista en gerencia hospitalaria, han impulsado la empresa y han hecho que ésta se consolide con el pasar del tiempo.

“Yo siempre estoy aconsejándolos porque la experiencia no se improvisa” Añade el Dr. Negrete.

Actualmente el Dr. Héctor Negrete fundador del Hospital Veterinario Canilandia, asume la gerencia financiera, Héctor su hijo la dirección médica y su hija Marcela, la dirección administrativa.

La experiencia cuenta

El Dr. Negrete, aunque comenta que el emprender es un logro que genera satisfacción, para llegar a él, lo primero que hay que tener es tener una visión clara y querer crecer. Así mismo, la disciplina es fundamental y los sacrificios no son una opción, hay que tenerlos.

“Con empeño y con sacrificio Hospital Veterinario Canilandia ha ido creciendo y espera seguirlo haciendo” Comenta el Doctor.

El Doctor manifiesta que lo importante al emprender es que la persona tenga aspiraciones y pierda miedo a legalizar la empresa, cumplir con todos los requisitos y requerimientos que exige la ley. De esa misma manera, hay que pensar en invertir, generar empleo en Colombia y estar al tanto de la demanda de productos y servicios.

Ya son 28 años los que Canilandia lleva en la ciudad de Cartagena y aunque alcanzar el posicionamiento ha sido muy difícil, poco a poco lo han logrado y le ha generado a la familia Negrete el deseo de seguir creciendo y tener ese mismo objetivo en otras ciudades.

“Nosotros tenemos planes de expandirnos hacia otras ciudades, e incluso países, y a partir del año entrante empezaremos a trabajar en ello” añade el empresario cordobense.

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