Ehrlichia canis es un patógeno atípico, intracelular obligado el cual es el causante de una peligrosa enfermedad emergente que conocemos como EMC (Ehrlichiosis monocítica canina). A pesar de que ya son varios los años luchando contra esta enfermedad, todavía existe mucha controversia acerca del diagnóstico, la inmunidad, el tratamiento y del pronóstico.

Biología molecular de E. Canis

E. canis es un organismo supremamente sofisticado que ha adoptado una estructura minimalista sorprendente que le ayuda a burlar la respuesta inmune del húesped vertebrado y de su vector natural, las garrapatas del género Rhipicephalus.

En primera instancia sorprende el ínfimo tamaño de su genoma que consta tan solo de 984 genes, lo cual no es ni la tercera parte del genoma de una bacteria típica como E. coli.

E. canis suprimió por completo de su ADN, la información que codifica para moléculas de superficie como: péptidoglicano y lipopolisacáridos que son fundamentales en el reconocimiento por parte del sistema inmune, tanto de mamíferos como de artrópodos.

ESTOS PEPTIDOGLICANOS Y LIPOPOLISACÁRIDOS QUE SON COMPONENTES DE LA PARED CELULAR BACTERIANA SON RECONOCIDOS COMO EXTRAÑOS PARA EL SISTEMA INMUNE Y POR TAL RAZÓN SE LES CONOCE GENÉRICAMENTE COMO PAMPS (PATRONES MOLECULARES ASOCIADOS A PATÓGENOS).

Al no expresar en su superficie estos patrones E. canis puede evadir fácilmente la respuesta inmune innata y por supuesto impide la generación de memoria inmunológica, lo cual explica porque no se produce inmunidad protectora en un animal después de haber sufrido una infección por E. canis. No obstante y a pesar de que E.canis no posee PAMPs en su superficie externa, es capaz de producir una intensa respuesta de anticuerpos. La mayoría de los perros infectados con E. canis desarrollan hiperproteinemia debido a hipergammaglobulinemia, que generalmente es policlonal pero puede ser monoclonal en algunos perros.

Los títulos altos de anticuerpos contra E. canis no proporcionan protección cuando los animales son desafiados. Además, pueden tener un efecto perjudicial sobre la progresión de la enfermedad debido a sus consecuencias inmunopatológicas. Se ha observado en algunos perros la aparición de insuficiencia renal crónica, debido al acumulo de complejos inmunes en las nefronas como consecuencia de una ehrlichiosis crónica asintomática.

LOS ANTICUERPOS ANTI E. CANIS PUEDEN PERSISTIR MESES DESPUÉS DE LA CURA CLÍNICA DE LA ENFERMEDAD, ESTO PUEDE CONTRIBUIR A GENERAR DIAGNÓSTICOS ERRADOS.

El papel de los anticuerpos circulantes específicos para E. canis en la eliminación de infecciones ehrlichiales intracelulares es mínimo debido a que las ehrlichias se encuentran a salvo dentro de sus vacuolas intracelulares. Además los diferentes clados (Familias) de ehrlichia tienen una alta variabilidad de su patrón antigénico en el exterior de sus membranas celulares y esto no se debe a mutaciones génicas como ocurre en otras bacterias, sino a un ingenioso sistema de proteínas con repeticiones en tándem. Estas proteínas corresponden a secciones específicas del ADN ehrlichial donde existen codones idénticos que se repiten una y otra vez, y que originan errores de transcripción, lo que genera proteínas diferentes cada vez.

EHRLICHIA CANIS NO ES RESISTENTE A LA DOXICICLINA Y LA POSIBILIDAD DE QUE ADQUIERA DICHA RESISTENCIA, ES REMOTA POR LO MENOS EN EL FUTURO CERCANO.

Esta aseveración podrá ser sorprendente, sin embargo, está basada en varios hechos probados en múltiples ensayos clínicos.

A. Las bacterias con resistencia adquirida a las tetraciclinas, modifican unas proteínas llamadas porinas, que intervienen en el transporte de substancias a través de la membrana celular. Estas porinas también son responsables del ingreso de la doxiciclina a la célula, además, son muy importantes para E. canis debido a que a través de ellas ingresan las substancias necesarias para su supervivencia y reproducción que obtiene de la célula hospedadora, ya que sus propias vías metabólicas para producir substancias vitales han sido eliminadas de su genoma; por esta razón estas porinas no han sufrido modificaciones a lo largo del tiempo y se mantienen estables por lo menos para E. chaffensis, E. ruminatum y por supuesto para E. canis.

B. La adquisición de resistencia a la doxiciclina se hace a través de un plásmido donado de una bacteria resistente a una susceptible. Esto supone tres problemas importantes para el caso de E. canis.

  1. Se requiere una coinfección con una bacteria resistente a doxiciclina para que le done el plásmido a E. canis.
  2. E. canis es un microorganismo intracelular obligado por lo que no podría recibir el plásmido.
  3. Los plásmidos suelen ser del tamaño de todo el genoma de E. canis por lo que no podría recibir tal cantidad de material genético.

C. E. canis es una bacteria que ha eliminado deliberadamente de su genoma muchos genes implicados en el metabolismo básico de cualquier bacteria, como se ha explicado en párrafos anteriores por lo que no se considera lógico que adquiera genes de resistencia sin los cuales ha podido prosperar hasta la fecha, convirtiéndose en una enfermedad que ya no es exclusiva de zonas cálidas y con alta prevalencia en todo el territorio nacional.

Si E. Canis no es resistente a la doxiciclina ¿por qué fracasan los tratamientos?

No existe consenso acerca del tiempo mínimo requerido de tratamiento con doxiciclina para E. canis aunque varios estudios han comprobado que tratamientos de 7, 14 o 21 días han sido ineficaces para eliminar la infección, sólo tratamientos de 28 días se consideran suficientes para tal propósito; aún con tratamientos prolongados el éxito de este se ve comprometido por el tiempo de evolución de la enfermedad. Se sabe que un tratamiento iniciado en las fases aguda o subclínica de la enfermedad, generalmente resuelve la infección.

MIENTRAS MÁS RÁPIDO SE INICIE EL TRATAMIENTO DE PERROS INFECTADOS EN FORMA AGUDA, ES MÁS FAVORABLE EL PRONÓSTICO Y LA RECUPERACIÓN. LOS PERROS EN LA FASE CRÓNICA GENERALMENTE NO RESPONDEN AL TRATAMIENTO DEBIDO A LOS CAMBIOS DE LA ENFERMEDAD MULTISISTÉMICA Y LA SEVERA MIELOSUPRESIÓN.

Recordemos que la doxiciclina es un bacteriostato y este grupo de antibióticos, depende de la respuesta inmune celular para ejercer su acción. Esta respuesta cambia en las diferentes fases de la infección ehrlichial, siendo casi inexistente en la fase crónica.

Una práctica frecuente, teniendo en cuenta el punto anterior, es el uso de medicamentos inmunoestimulantes para mejorar la respuesta de la doxiciclina. Es claro que el inmunoestimulante que se debe usar es aquel que estimule respuesta inmune celular, pues los que estimulan respuesta inmune humoral son inútiles y por el contrario pueden agravar la gammaglobulinemia. Es así como se debe tener en cuenta la colaboración del propietario para que el tratamiento sea exitoso, pues debido al carácter irritante de la doxiciclina sobre la mucosa esofágica, el tratamiento es abandonado en pocos días por el vómito y las náuseas que esta produce en el animal.

DEBE EVITARSE EL USO CONCOMITANTE DE LA DOXIXCICLINA CON PROTECTORES DE MUCOSA COMO EL SUCRALFATO O INHIBIDORES DE LA SECRECIÓN ÁCIDA DEBIDO A QUE ESTOS AFECTAN LA ABSORCIÓN DE LA PRIMERA.

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