Este 2019 INVET S.A., compañía orgullosamente colombiana está celebrando 40 años de existencia desarrollando actividades de gran importancia para el sector veterinario y pecuario del país.

Para conocer un poco más de la empresa y su historia Pet Industry conversó con su fundador, el Doctor Santiago Pardo Suárez, quien es Médico Veterinario y Zootecnista de la Universidad Nacional de Colombia; fue directivo de compañías, asociaciones y entidades de la industria veterinaria, y hasta profesor de cátedra en administración de empresas agropecuarias.

Orígenes de INVET

El Doctor Pardo fundó la compañía en mayo de 1979. En sus orígenes INVET se orientó al desarrollo y comercialización de equipos para avicultura.

El país vivía en su momento un proceso de automatización de la avicultura, en palabras del Doctor Santiago: “Fue más un proceso de mecanización de las labores de servir comida, dar bebida; recoger huevos, incubación, etc.”. La compañía desarrolló e importó muchos productos para ayudar a sus clientes a tener una “producción moderna”.

Uno de los retos que destacó este empresario fue lograr que el avicultor de la época pusiera las gallinas en galpones, pues venían del modelo de pastoreo. “La labor fue muy ardua y tengo la satisfacción de creer que hicimos mucho bien por el desarrollo de la avicultura en Colombia” Afirmó El Doctor Pardo.

El cuidado de la mascota

“Fue una época muy bonita la que vivimos en los años 80´s” así inició El Doctor Santiago Pardo su relato sobre como INVET S.A. ingresó a la industria de las mascotas.

El concepto de cuidado de la mascota como lo conocemos hoy no existía en aquellas épocas. Puntualmente al perro en los hogares colombianos se le alimentaba generalmente con las sobras de la casa. Con el advenimiento de los alimentos concentrados avanzó muchísimo el cuidado de los animales.

Sin embargo, en la temprana edad de INVET había una población muy grande de perros y la capacidad estatal de cubrir con vacunas de rabia era limitada.

Así fue como emprendieron el trabajo de adentrarse en el mercado de las clínicas veterinarias, para llegar con una vacuna legalmente importada, siempre procurando mantener la cadena de frío para no dañar la integridad del producto biológico.

Ese fue el inicio de una era trascendental: llevar producto refrigerado a todas partes de Colombia. Este era un trabajo muy importante para las convicciones y compromiso de INVET con la salud pública y los médicos veterinarios, que muchas veces despachaban pedidos a zonas de Colombia donde iban a pérdidas económicas, pero obtenían una ganancia que sopesaba ese costo: el afecto y confianza del médico veterinario.

Fue entonces cuando la empresa empezó a desarrollar productos para este segmento del mercado, la salud y cuidado de las mascotas, teniendo como oferta de valor para el médico veterinario: Ética, eficiencia y confianza.

La crisis del parvovirus en Colombia

El Doctor Pardo nos da claridad que en sus comienzos la compañía INVET tuvo vacunas para pequeños animales, siendo los pioneros en Colombia. En sus palabras: “Con las vacunas de perros, gatos y algunas de equinos, la empresa vivió una época muy linda”.

Muestra de esa gratitud y emoción con la que el Doctor Santiago nos habla del trabajo que desarrolló con las vacunas en el país, nos compartió una gran anécdota que iluminó sus ojos y lo llenó de orgullo y satisfacción: “Hacia los primeros años de los 80, fuimos informados por la compañía que representábamos, Fromm Laboratories (Salsbury), que en Estados Unidos había una epidemia de una nueva enfermedad: parvovirus canino que estaba afectando gravemente a la población; nos advirtieron que seguramente pronto irrumpiría en Colombia y que debíamos estar preparados, y además nos explicaron que la vacuna de Panleucopenia Felina, que ya teníamos en proceso de registro, por inmunidad cruzada podía proteger inicialmente con cierto éxito a los cachorros y adultos caninos.

Atendiendo la recomendación fuimos al ICA y les transmitimos nuestra preocupación y posible solución. Justo para esos días, el embajador de Estados Unidos llamó al Ministerio de Agricultura preocupado por la presentación de muertes en perros de ciudadanos estadunidenses en Colombia a causa del virus. Ante esto el ICA analizó la situación e hizo una excepción, para orgullo de INVET, al aprobarnos licencias de importación para traer al país la vacuna teniendo el registro en trámite, salvando así la vida de centenares de perros en el país con nuestro aporte.

Finalmente, logramos sobrepasar la enfermedad con mucho éxito y pocas muertes en comparación con otros países, gracias a nuestro trabajo y disposición del ICA.” Relató El Doctor Pardo.

Servir al veterinario y las mascotas

En el último cuarto del siglo XX, la economía y política colombiana se vio opacada por la sombra del narcotráfico, viralizando la peligrosa mentalidad de hacer dinero sin importar los medios para lograrlo. Ante una creciente ola de ilegalidad y contrabando INVET se mantuvo firme en sus bases éticas, teniendo como principal objetivo la calidad en los procesos y el talento humano.

“La calidad para nosotros no solo es un concepto cuantitativo, es más un concepto cualitativo; calidad es carácter, responsabilidad, y responsabilidad social.” Expresó el Doctor Pardo.

Bajo estas bases éticas la compañía quiere ser un servidor del trabajo del médico veterinario y la salud de las mascotas, por lo tanto, siempre primarán las buenas prácticas que den certeza al profesional que tendrá productos aliados de su trabajo que protegen la integridad de la mascota.

En INVET la responsabilidad en la producción no es algo reciente, ni se hace solo por cumplir un requerimiento o norma, es parte de la filosofía desde su nacimiento. En aquella época el ICA no exigía contar con un químico farmacéutico para los laboratorios productores a contrato, pero la compañía siendo consciente de la importancia de tener Buenas Prácticas en Manufactura, lo tuvo. En este tema el Doctor Santiago recuerda y reconoce la labor del Dr. Jaime Fandiño Páez, Q.F. (QEPD), quien implantó dichas prácticas siguiendo la normatividad existente en la farmacéutica para humanos, y todos los procesos quedaron reglamentados así. “Para cuando se empezó a exigir las BPM para ésta industria, ya nosotros estábamos al día.” Nos cuenta el Doctor Pardo.

“Siempre hemos sido muy juiciosos de cumplir y exceder los controles de norma. Todavía hoy se ven en el mercado malas prácticas de producción e incluso productos que llegan al país de contrabando, lo que es un riesgo no sólo económico para los participantes del sector, sino también un riesgo de salud pública.”

Hoy los hogares tienen un presupuesto dedicado al cuidado de las mascotas, y es de los sectores económicos que tienen cifras de crecimiento año tras año. Por eso INVET S.A. encuentra en el médico veterinario un aliado con quien quiere crecer de la mano.

“Vivimos muy orgullosos y satisfechos de nuestra relación con los médicos veterinarios, los oímos, nos escuchan y tratamos de satisfacer sus necesidades con los mejores productos que podamos tener.” Afirma con alegría el Doctor Santiago.

En pequeños animales INVET S.A. va a introducir una seria de especialidades importantes para el beneficio de la profesión, enfermedades que hoy por hoy requieren mayor cuidado y especialización.

El Doctor Pardo amplía también sobre una línea novedosa que la empresa quiso poner a disposición de la medicina veterinaria en Colombia, se trata de la medicina ancestral de la India, la medicina ayurvédica, que en mascotas tiene grandes perspectivas y ha ganado muchos adeptos en los últimos años. Estos productos se desarrollan a partir de plantas que, tras grandes investigaciones científicas y de campo, han logrado obtener muy buenos resultados y representan una solución para los problemas de salud de muchas especies, teniendo mucho éxito.

El Doctor Santiago afirma: “Nos enfocamos en desarrollar productos útiles para la sociedad y la profesión”.

Responsabilidad social

Hace 25 años INVET S.A. está muy involucrada en apoyar el movimiento de las bandas sinfónicas de los municipios colombianos. En el año 92, nos relató el Doctor Pardo, un ejercicio del Compes hablaba que en Colombia había 1.140 bandas sinfónicas, podemos decir que para esa fecha había más de una banda por municipio; hoy debemos contar con más de 1.500 bandas.

“Son estudiantes sin mayor apoyo, que leen partituras sinfónicas, aprenden los instrumentos y hay magníficos intérpretes y destacados maestros que se preocupan por estos jóvenes” Afirma El Doctor Santiago.

INVET ha ayudado en la compra de uniformes para los niños, consecución de partituras de sinfónicas para adaptación al formato de bandas, pago del transporte de las bandas a algunos concursos pues muchos jóvenes se ganan el cupo a estas competencias y no tienen el presupuesto para viajar a las diferentes ciudades anfitrionas.

La compañía también ha becado talleristas y ha apoyado jóvenes que son sobresalientes, para que lleguen a actuar como profesores, o monitores en los diferentes instrumentos.

“Estamos muy satisfechos de ayudar a los niños músicos de Colombia; en el ámbito de las bandas existe una frase que nos conmueve… sí un niño interpreta un instrumento, probablemente nunca empuñará un fusil…” afirma emotivamente El Doctor Santiago Pardo.

A celebrar los 40 años de INVET

INVET S.A. invita a toda la industria de mascotas a ser parte de la celebración en los diferentes eventos que se desarrollarán este año.

El Doctor Santiago quiere agradecer y reconocer muy especialmente a los colaboradores que a través de estos 40 años han trabajado en la compañía, que por su esfuerzo e inteligencia han permitido cumplir los objetivos y llegar con estas soluciones al mercado.

También agradecer a las autoridades gubernamentales quienes han sido testigos y facilitadores del crecimiento de la empresa bajo normas que aseguran entornos de competencia sanos y mantenimiento de la salud pública.

Agradece también el Doctor Pardo a sus clientes que durante 40 años han confiado, a quienes espera nunca haber defraudado. A los directivos de INVET S.A. quienes con su luz y guía han hecho crecer esta compañía en el mercado nacional e internacional.

Y finalmente, pero no menos importante, agradece inmensamente la colaboración eficiente y oportuna que en la parte administrativa y financiera tuvo por tantos años en su esposa María Cristina, amable y permanente apoyo.

 Fotografías: Miguel Angel Rico y Alexander Peña Bernal 

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