El fracaso de un negocio puede ser un momento muy frustrante, pero también ser la oportunidad de capitalizar las lecciones aprendidas para empezar de nuevo.

Hay una cruda realidad y es que no todos lo que se planea realmente sucede. Incluso con un plan muy bien calculado, con determinación y persistencia, hay situaciones que no permiten que el éxito se desencadene.

Según Confecámaras solo en el primer año tienden a desaparecer entre el 20% y el 30% de las empresas nacientes.

Lo primero que usted debe tener claro es que fracasar en los negocios no lo hace un fracasado. Tómese su tiempo para entender las razones por las que su negocio fracasó, así usted enfrentará la negativa experiencia y superará el dolor ´que le causa.

Luego de esa etapa de superación viene el momento de crear un plan de negocios. En ese momento usted verá como lo que aprendió en su primer intento le hace fluir mucho más las ideas y ahora todo cobrará sentido para usted. Puede empezar enfocándose en lo que salió mal, y hacerlo esto puede resultar incluso terapéutico.

Otros puntos de inicio para sus nueva comienzo son:

  • Preguntarse cómo quieres que sea tu vida
  • Escribir en números cuánto se quiere ganar
  • Identifique sus debilidades
  • Identifique sus valores

Haga un plan con de tres años a cinco años, hay que reconocer que este será un comino que no se recorrerá de la noche a la mañana. Incluya en su plan seguros en caso de que surja una falla. Deje pasar el fracaso y busque otro plan complementario que lo haga feliz.

La idea es escribir un plan de lo que realmente le apasiona y le hace salir todas las mañanas. Inscríbase a un nuevo estudio, capacítese, aprender nuevas habilidades y amplíe su forma de pensar. Puede resultar muy valioso cambiar su enfoque de dueño de negocio a estudiante de negocios y ver a dónde lo lleva.

Warren Buffet ha dicho que no ganó dinero real en su vida hasta los 50 años. Nunca es demasiado tarde para aprender nuevas habilidades y nunca es una pérdida de tiempo

Una de las lecciones que pueden surgir de este ejercicio puede llegar a ser darse cuenta de que no todos son aptos para administrar un negocio. Un profesional altamente calificado en una clínica, pet shop o peluquería con grandes ambiciones de administrar su propio negocio podría descubrir que, después de un fracaso, es mucho más adecuado para él ser empleado que empleador.

Luego de descubrir el camino que vas a seguir con tu segundo plan, ejecútalo como si fuera el primero y único. La persistencia seguirá siendo clave a la hora de hacer que las cosas pasen.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *